Publicado: Sab, nov 2nd, 2013
| Hecho por: Sergio

Historias del fútbol – Cuando Maradona tiró un Teresa Herrera en la sala de trofeos del Barça

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Arrancamos nueva sección en Sportmaniáticos con una de las anécdotas que más se recuerdan entre los entresijos del FC Barcelona. Una anécdota que ni siquiera se contó en los medios de comunicación y que significó la marcha de Diego Armando Maradona, considerado por muchos como el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos, del equipo azulgrana. El día en el que Maradona, acompañado de su inseparable Schuster, irrumpieron en la sala de trofeos del Barça y tiraron un Teresa Herrera haciéndolo pedazos. ¿Por qué lo hicieron? ¿Qué les motivó a ellos? Aquí te contamos la verdadera historia.

Todo trascurrió en la semana previa a la final de la Copa del Rey de 1983 entre Barça y Madrid -final que ganó el Barcelona con un asombroso partido de Diego-. Maradona y Schuster habían sido invitados a jugar un partido homenaje-despedida en Alemania en honor a Paul Breitner días antes de aquel decisivo Clásico, pero el Barcelona decidió que no fueran, reteniéndoles el pasaporte. “Si el Madrid no cede a Santillana, pues nosotros tampoco a ustedes”, se justificaba por entonces Josep Lluis Nuñez.

Historias del fútbol - Cuando Maradona tiró un Teresa Herrera en la sala de trofeos del Barça

Historias del fútbol – Cuando Maradona tiró un Teresa Herrera en la sala de trofeos del Barça

Amenazas en la sala de trofeos

La crisis entre Maradona y el Barcelona estaba en su estado álgido, y aquello ya había colmado la gota del vaso del argentino y su gran amigo Schuster, que emprendieron camino al Camp Nou para hablar directamente con Nuñez y exigir sus pasaportes, ya que el club se había negado a enviárselos.

Ya en el estadio, Maradona y Schuster, con el argentino como voz principal, exigieron ver al presidente y que les entregara sus pasaportes -documentos en poder del club para facilitar los viajes del equipo en competición europea-. De un “no está” pasaron a decir que “estaba ocupado y no los podía atender”. Hasta Nicolas Casaus salió para calmar los ánimos: “No, Dieguito, no te lo podemos dar, el presidente no quiere”. Y ahí comenzó el espectáculo.

Y en palabras de Diego Maradona, en su biografía ‘Yo, el Diego’, se publicaron por primera vez las palabras de esta escena, jamás contada desde la otra parte:

Palabras de Maradona:

 

“¿Así que el presidente no quiere dar la cara? Yo voy a esperar cinco minutos… Si no me dan el pasaporte, todos estos trofeos que están acá, que son divinos, que son de cristal, los voy a tirar uno por uno”. Casaus me rogaba: “No, Dieguito, no podes…”. Y el alemán Schuster se sumaba otra vez: “A-vi-sssa-me-qué-émpezamos”. Agarré un Teresa Herrera, hermoso, y lo interrogué por última vez a Casaus…
—¿No me da el pasaporte?

—No, el presidente dice que no…

—Está, se hace negar y no me da el pasaporte…

—No, sólo dice que no puede dártelo.

Levanté lo más que pude el trofeo y lo tiré… ¡Puuummbbb!… Hizo un ruido… “¡Tú-éstass-loco!”, me dijo Schuster. “Sí, estoy loco. Estoy loco porque no me pueden sacar el pasaporte… Y cuando pasen más segundos, más minutos, más trofeos voy a tirar.” La cosa es que me devolvieron el pasaporte… y no nos dejaron ir al partido de Breitner. No sé qué carajo, pero había una cláusula de la Federación Española… Pero les rompí un Teresa Herrera y el pasaporte me lo dieron; era anticonstitucional que se quedaran con él.

 

Y esta es la historia en la que Maradona tiró un Teresa Herrera en la sala de trofeos del Camp Nou. Días después de aquello, Maradona, que había costado la friolera de 1.200 millones de pesetas del año 1982, se marchó del club azulgrana hacia el Nápoles. Según relata en su biografía, Joan Gaspart le puso un cheque en blanco, invitándole a poner la cantidad que quisiera en él para quedarse y el mismo Diego se negó a permanecer ni un minuto más en el club, exigiendo su venta lo antes posible. Rumbo a Nápoles, el joven Diego labraría más tarde una de las carreras futbolísticas más gloriosas que se recuerdan.